martes, 9 de abril de 2013

Sistema de Comercio Internacional


SISTEMA DE COMERCIO INTERNACIONAL


EVOLUCIÓN.

El comienzo del siglo XXI se ha caracterizado por un dinámico crecimiento del comercio y la economía a nivel mundial, impulsado por la globalización y la expansión de la capacidad productiva en muchos países en desarrollo. La economía mundial se ha visto afectada por una serie de choques mundiales de la oferta y la demanda, que podrían acentuar la actual incertidumbre. La demanda mundial se ha estancado debido a las crisis financieras y a la debilidad del dólar, en tanto que la crisis alimentaria y los altos precios de los productos energéticos y los productos básicos han tenido graves efectos en términos de la oferta mundial y la pobreza. El cambio climático plantea problemas de carácter prolongado, pero las medidas para hacerle frente pueden frenar el comercio y la producción. El crecimiento sin empleo y el desempleo siguen siendo un gran motivo de preocupación para las autoridades. La emigración y las remesas se han convertido en un rasgo destacado del comercio internacional.
La intensificación de la incertidumbre económica y las mejoras en los países del Sur han hecho resurgir el proteccionismo y la oposición a la globalización, y la preocupación ante las medidas de ajuste se ha exacerbado.


Esta evolución del comercio internacional plantea problemas de grandes proporciones para los países en desarrollo, junto con ofrecerles grandes oportunidades, que en su conjunto constituyen el contexto para la evolución actual del sistema internacional de comercio, por lo que influyen en la medida en que este sistema y el de comercio contribuyen a la consecución de los objetivos de desarrollo acordados a nivel internacional, en particular los ODM. Pese al nuevo dinamismo del Sur, el sistema internacional de comercio no basta por sí solo para hacer frente integral y eficazmente a los problemas mundiales, aunque la satisfactoria conclusión de la Ronda de Doha de negociaciones comerciales puede contribuir en gran medida a lograrlo. Las negociaciones sobre comercio deben ir acompañadas de políticas complementarias a todo nivel, entre otras políticas destinadas a elevar la capacidad productiva competitiva y políticas paralelas. Es esencial que exista coherencia entre los distintos niveles y sistemas de gobernanza económica mundial.



TENDENCIAS DEL COMERCIO INTERNACIONAL

La economía mundial siguió expandiéndose en 2007, aunque a un ritmo inferior, en medio de una creciente incertidumbre. El producto mundial aumentó un 3,8% ese año y los países en desarrollo registraron un considerable crecimiento, del 7,3%, porcentaje que se compara con un 2,5% de los países desarrollados. Después de cuatro años de mostrar una gran solidez, las estimaciones para 2008 indican que la economía mundial podría desacelerarse. La menor expansión del producto condujo a un menor crecimiento. Las exportaciones mundiales de mercancías aumentaron un 14,4%, a 13,8 billones de dólares, en tanto que los servicios registraban un incremento del 18,1%, a 3,3 billones. Las exportaciones de mercancías de los países en desarrollo mostraron un aumento del 15,2%, en tanto que su participación en el comercio mundial de mercancías se elevó del 37,3 al 37,5% y la proporción que les corresponde de los servicios mundiales se mantuvo invariable, en un 25,4%. Las exportaciones de mercancías de los países menos adelantados (PMA) mostró un alza del 21,2%, lo que elevó su participación en el total del 0,85 al 0,91%, mientras la participación de estos países en el
comercio mundial de servicios se mantuvo constante, en un 0,5%.



CAMBIO CLIMÁTICO



El cambio climático y las políticas y medidas tomadas para hacerle frente, ya sea unilateralmente o en un contexto multilateral, como ocurre con las disposiciones sobre limitación de las emisiones de gases de efecto invernadero incluidas en el Protocolo de Kyoto, podrían tener amplios efectos negativos en términos de comercio y desarrollo a mediano y largo plazo. Se han formulado aisladamente normas basadas en los criterios de contenido y emisiones de carbono, y de eficiencia energética de bienes y servicios. Si bien es cierto que esas normas fomentan el desarrollo de productos y tecnologías inocuos para el clima, pueden imponer altos costos de ajuste a los países en desarrollo que siempre han dependido de un proceso productivo caracterizado por voluminosas emisiones. Los instrumentos de política comercial pueden contribuir a la consideración de las inquietudes relacionadas con la competencia, mediante impuestos aplicables en las fronteras a las importaciones de países que no han adoptado compromisos al respecto, aunque aún no se ha determinado si las medidas son compatibles con las adoptadas en el marco de la OMC. La reubicación de industrias con un alto volumen de emisiones despierta una gran preocupación. En cierta medida, la reducción de las emisiones en los países incluidos en el anexo I del Protocolo de Kyoto (con compromisos) se verá contrarrestada por el aumento de las emisiones de los países no incluidos en ese anexo (sin compromisos). Se prevé que la fuga fluctúe entre el 5 y el 20%, dependiendo de las reducciones que se exijan.





ACCESO A MERCADO.

los países miembros de la OMC ya han convenido en una fórmula de reducción arancelaria, conforme a la cual los aranceles se clasifican en cuatro bandas y los más elevados quedan sujetos a mayores reducciones. Los países en desarrollo realizarían un recorte de dos tercios en una determinada banda, pero los umbrales tarifarios difieren entre éstos y los países desarrollados. En el texto revisado se presentan cifras concretas, no rangos de posibilidades, sobre reducciones en las tres bandas arancelarias inferiores. Aún no se han determinado las reducciones en la banda superior, pero el rango propuesto es del 66 al 73% en los países desarrollados. También se han adoptado ciertos elementos de topes de aranceles.